23 junio, 2026 Editorial

El fenómeno de las narraciones con IA del Mundial: ¿Es legal usarlas en la estrategia de pauta de tu negocio?

El Mundial 2026 no solo está llenando estadios en México, Estados Unidos y Canadá. También está inundando las redes sociales con un tipo de contenido que no existía hace cuatro años: videos creados con inteligencia artificial que clonan la voz de narradores y figuras del fútbol para comentar jugadas, armar piezas publicitarias o simplemente entretener a miles de seguidores. El fenómeno es masivo, creativo y, en muchos casos, completamente ilegal cuando se usa con fines comerciales. Para las empresas colombianas que quieren aprovechar la fiebre mundialista en su estrategia de mercadeo, entender dónde está la línea entre lo permitido y lo prohibido puede ser la diferencia entre una campaña viral y una demanda millonaria.

El nuevo protagonista del Mundial: el narrador que nunca pisó el estadio

La tecnología de clonación de voz mediante inteligencia artificial ha madurado a una velocidad vertiginosa. Hoy, herramientas disponibles en el mercado permiten generar audio hiperrealista imitando la voz de cualquier persona con apenas unos segundos de muestra de referencia. El resultado es indistinguible del original para el oído humano promedio.

Durante el Mundial 2026, este fenómeno explotó en las redes sociales colombianas e hispanoamericanas. Desde el primer partido, comenzaron a circular videos en TikTok e Instagram con “narraciones” ficticias de jugadas de la Selección Colombia, usando voces que suenan exactamente como las de los narradores más conocidos del país o de figuras históricas del fútbol. Algunos tienen millones de reproducciones. Muchos generan más interacción que los contenidos oficiales de los canales que tienen los derechos del torneo.

El atractivo es enorme: la misma inteligencia artificial que produce un meme ingenioso puede fabricar la imagen de un gol que nunca existió o poner en boca de un futbolista frases que jamás dijo. Y esa ambigüedad fascinante es exactamente la que convierte estas piezas en oro para el marketing… y en una bomba de tiempo legal para quien las usa sin los permisos correctos.

La industria ya lo normaliza: el caso de EA Sports

Antes de hablar de los riesgos, vale la pena entender que la clonación de voz con IA también tiene aplicaciones completamente legítimas, siempre que se haga con consentimiento.

El caso más reciente y conocido es el de EA Sports. El 22 de febrero de 2026, se confirmó oficialmente que contarían con un sistema de narración híbrido potenciado por IA. La noticia, revelada en exclusiva por BBC Sport, se centra en la figura de Guy Mowbray, la voz icónica de la Premier League y narrador principal del juego.

El narrador reconoció que el proceso manual se había vuelto insostenible: con más de 20.000 jugadores licenciados, múltiples competiciones y cientos de estadios, grabar cada nombre con distintas entonaciones implicaba meses de trabajo en estudio. La solución fue un acuerdo entre EA y Mowbray para entrenar una IA exclusivamente con sus registros vocales.

Lo que hace este caso ejemplar es la forma en que se estructuró. A diferencia de otros usos polémicos de la IA en la industria, EA diseñó un flujo de trabajo que cuenta con el consentimiento y la supervisión directa del talento. La clave aquí es que Mowbray ha dado su consentimiento y colabora directamente, lo que lo diferencia de otros casos más controvertidos.

Este es el modelo que toda empresa debería seguir: consentimiento expreso, colaboración activa y una relación contractual clara. El problema es que en las redes sociales colombianas, la gran mayoría del contenido viral con voces clonadas no cumple ninguno de esos criterios.

¿Qué dice la ley colombiana sobre esto?

Colombia tiene un marco jurídico robusto en materia de propiedad intelectual, aunque no fue diseñado pensando en la inteligencia artificial generativa. El pilar fundamental es la Ley 23 de 1982 sobre Derechos de Autor, complementada y modernizada por la Ley 1915 de 2018, la Decisión Andina 351 de 1993 y los tratados internacionales de los que Colombia hace parte.

Bajo este marco, el autor es el titular exclusivo de los derechos sobre su obra, lo que implica que sólo él puede autorizar su utilización, reproducción, distribución, comunicación pública, traducción, adaptación o cualquier otra forma de explotación.

Ahora bien, ¿la voz de un narrador es una “obra” protegida? La respuesta es matizada pero importante para los empresarios. La voz como tal no tiene derechos de autor, puesto que la Ley de Propiedad Intelectual nos dice que los derechos de autor solo se aplican a obras literarias, artísticas o científicas. Sin embargo, lo que sí genera derechos de autor son las grabaciones de voz que constituyen una obra fonográfica.

Esto significa que clonar la voz de un narrador deportivo para usarla en publicidad implica potencialmente violar al menos tres tipos de derechos:

  1. Derechos de autor sobre las grabaciones originales utilizadas para entrenar la IA.
  2. Derechos conexos del artista intérprete o ejecutante, protegidos explícitamente por la Ley 23 de 1982.
  3. Derechos de imagen y personalidad, ya que cada vez que se reproduce una voz clonada por IA sin consentimiento previo, se vulnera el derecho a la propia imagen, ya que la voz es un elemento que es parte de nuestra imagen o identidad.

La zona gris: contenido orgánico vs. pauta comercial

Aquí está el punto que más confunde a los equipos de marketing en Colombia. Muchos negocios ven un video viral con una narración IA de un partido de Colombia, lo encuentran gracioso y piensan: “¿por qué no usar algo así en nuestra próxima campaña?”

La distinción legal crítica es esta: el contenido que circula de forma orgánica en redes por parte de un fan privado tiene un tratamiento diferente al contenido que una empresa usa con fines comerciales o publicitarios. Cuando una marca incorpora ese tipo de material en su estrategia de pauta (ya sea pagando por promocionarlo, poniéndole su logo o usándolo para vender un producto) el umbral de responsabilidad legal sube de forma exponencial.

La reproducción no autorizada de una interpretación vocal protegida puede constituir una infracción si reproduce elementos vocales distintivos sin licencia. Y cuando esa infracción tiene fines comerciales, las sanciones son significativamente mayores que cuando se trata de un uso personal o humorístico sin ánimo de lucro.

Adicionalmente, existe otro riesgo menos conocido pero igualmente relevante: el de la confusión de marca. Si tu empresa usa una voz clonada que suena exactamente como un narrador de Caracol o RCN sin autorización, y ese narrador o sus empleadores consideran que están  aprovechándose de su reputación para vender tus productos, pueden s enfrentar acciones civiles por competencia desleal o daño reputacional.

Lo que sí puedes hacer: guía práctica para empresas colombianas

No todo está cerrado. Existen formas perfectamente legales de aprovechar la fiebre de la IA y el Mundial en tu estrategia de contenido. La siguiente tabla resume los escenarios más comunes:

Tipo de contenido con IA

¿Es legal para pauta comercial?

Condición

Voz IA genérica (no imita a nadie real)

✅ Sí

Sin restricciones especiales

Voz clonada de un narrador con su permiso escrito

✅ Sí

Requiere contrato de licencia

Voz clonada de figura pública sin permiso

❌ No

Viola derechos de imagen y conexos

Imágenes IA de jugadores en publicidad

❌ No

Requiere licencia de la FIFA/jugador

Narración IA original (voz sintética nueva)

✅ Sí

Siempre que no imite voces reales

Meme de voz con fines humorísticos sin venta

⚠️ Zona gris

No recomendado para marcas

Audio IA que usa grabaciones de partidos transmitidos

❌ No

Los derechos son de Caracol, RCN o DirecTV

Nota: esta tabla es orientativa. Consulte siempre a un abogado especializado en propiedad intelectual antes de lanzar cualquier campaña.

El riesgo que nadie calcula: la cadena de responsabilidad

Uno de los errores más comunes de los equipos de marketing colombianos es asumir que, si contratan a una agencia creativa o a un freelancer que les entrega el contenido con IA “listo para publicar”, la responsabilidad legal recae sobre quien lo produjo. Eso no es correcto.

En Colombia, quien publica y quien financia la campaña también puede ser considerado responsable de la infracción. Si tu empresa paga para pautar un contenido que viola derechos de autor o de imagen, eres parte del problema legal, no un tercero inocente.

Si una empresa o creador utiliza una voz clonada sin autorización, se puede recurrir a la vía civil por violación de derechos de imagen o propiedad intelectual. Y en el contexto de una campaña publicitaria que genera ingresos directos, el monto de las indemnizaciones puede ser considerablemente alto.

El consejo es simple: antes de publicar cualquier pieza que use IA para simular voces reales, exige a tu agencia o proveedor la documentación que acredite el consentimiento del titular. Si no existe ese papel, el contenido no debería salir.

El lado luminoso: lo que la IA sí puede hacer por tu campaña mundialista

Para cerrar con una perspectiva constructiva, vale la pena destacar que las herramientas de IA ofrecen posibilidades creativas enormes que no requieren clonar voces ajenas ni vulnerar ningún derecho:

  • Locutores IA originales: plataformas como ElevenLabs, Murf o Speechify permiten crear voces completamente sintéticas y originales, con acentos regionales colombianos, que puedes usar libremente en tus piezas de pauta.
  • Guiones generados por IA: usar modelos de lenguaje para crear textos creativos alusivos al Mundial, siempre que no reproduzcan fragmentos de transmisiones protegidas, es completamente válido.
  • Personalización dinámica: herramientas de IA permiten adaptar piezas publicitarias en tiempo real según los resultados del torneo, sin necesidad de audio protegido.
  • Contenido generativo propio: si tu marca quiere una “voz oficial” del Mundial, puede contratar directamente a un narrador colombiano para que done su voz legalmente a un modelo de IA, tal como lo hizo Guy Mowbray con EA Sports.

El Mundial pasa, la demanda puede quedarse

La fiebre del Mundial dura 39 días. Un proceso judicial por infracción de derechos de autor puede durar años. Las empresas colombianas que quieran montar en la ola del contenido con IA tienen todas las herramientas para hacerlo de forma creativa, efectiva y legal. El secreto no está en copiar lo que hace viral a un fan anónimo en TikTok, sino en entender qué hay detrás de ese contenido y si tu marca puede estar asociada a ello sin consecuencias.

La inteligencia artificial no tiene derechos. Pero las personas cuyas voces imitan, sí.

Fuentes: Ley 23 de 1982 (Derechos de Autor, Colombia), Ley 1915 de 2018, Decisión Andina 351 de 1993, BBC Sport, Kotaku, Gizmodo en Español, Mureka AI, Creative Commons Ecuador, Nexo Legal Colombia, El Comercio Perú, Infobae.

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